Es un trastorno benigno que cursa con llanto prolongado, a veces inconsolable, que aparece a las 2 semanas de vida y puede persistir aproximadamente hasta el 3º mes.
Síntomas: lloro repentino, abdomen distendido, piernas flexionadas y puño cerrado, agitación e irritabilidad, carita enrojecida.
Causas: inmadurez del sistema digestivo, gases, estreñimiento, reflujo gastroesofágico, alergias alimenticias, estrés…
Desde la fisioterapia ayudo a aliviar incluso eliminar estos síntomas que tanto le incomodan a tu bebé, además de enseñarte varias técnicas de masaje para que puedas realizarlo en casa. Es importante realizar una valoración para descartar otros problemas/patologías.